Ciudades Creativas y Ecosistema Creativo

Ciudades Creativas o Kreatópolis como se refiere a ellas Alejandra Luzardo representan una revolución que está cambiando la forma en que vivimos. Estas ciudades buscan fomentar el desarrollo social y económico a través de las industrias creativas y culturales; refuerzan sus comunidades y ayudan a la definición de una identidad común. Se señala en diversas fuentes tales como el estudio de Arqui- magazine que las ciudades creativas:

• Albergan al conjunto de agentes culturales implicados en la cadena creativa, desde el momento de la creación hasta las fases de producción y distribución de los bienes y servicios culturales.
• Son lugares creativos que juegan un rol de “semilleros”; poseen un gran potencial para encauzar la creatividad y, mediante la creación de redes de cooperación con otras ciudades, pueden lograr un impacto global.
• Son espacios suficientemente reducidos para que su acción repercuta en las industrias culturales locales, pero lo suficientemente amplios para servir como vías de acceso a los mercados internacionales.

Un elemento clave para el éxito de las ciudades creativas es la creación de modalidades de asociación público-privadas que logren activar el potencial de las pequeñas empresas. Para asegurar este desarrollo, las pequeñas empresas necesitan también el talento innovador de los creadores, por lo que las ciudades mejor situadas para llevar a cabo con éxito este proceso son aquellas que cuentan con escuelas de arte, diseño, artesanía, música o moda entre otros…

La UNESCO menciona que las ciudades más allá del crecimiento industrial y su expresión cultural, son centros que pueden contribuir de manera significativa al desarrollo económico, la creación de empleo y la promoción de la diversidad cultural, propone así reunir a éstas ciudades en una red de cooperación, bien gestionada, basada en las industrias culturales y creativas.

La creación de marcos políticos y normativos favorables es también un ingrediente clave para obtener los resultados esperados. De este modo, los núcleos urbanos de los países industrializados están adaptando los servicios municipales para estimular la actividad de la economía creativa local, favoreciendo los acuerdos entre los sectores público y privado, así como con la sociedad civil, llegando algunos a desarrollar protocolos de creatividad basados en “las tres T”: Tecnología, Talento y Tolerancia.

En el caso de las ciudades en desarrollo, estas industrias mueven la economía que van desde de propuestas independientes de manera individual hasta exportaciones de grandes industrias como han sido las exportaciones de artesanía, video juegos o cinematografía. Particularmente las pequeñas y medianas empresas que están continuamente creando innovaciones y propuestas creativas el papel de las incubadoras y aceleradoras además de las instituciones de apoyo a proyectos de este sector.

Reforzando todas estas ideas planteadas está el estudio realizado por la Cámara de Comercio de Montreal (2013) que aborda la proyección que tienen estas industrias en su ciudad, desarrollar este esquema adaptado al ecosistema de cada ciudad creativa en particular, nos permitiría detectar de manera más personalizada, las acciones que distinguen cada urbe y detonar la economía creativa local. El diagrama en la imagen superior, muestra los diferentes niveles y actores que forman parte de este ecosistema. Construir acciones que pongan en relación todos los elementos que lo constituyen detonarán las Kreatópolis de manera más extensiva y exitosa a todos sectores estas industrias presentes en la ciudad que tienen como pilar el valor del talento y como materia prima la creatividad.

Hay un potencial cada vez más creativo en un lugar, mismo que se postula en las condiciones que se deben de crear para que la gente piense y actué con imaginación en el aprovechamiento de oportunidades o de abordar los problemas urbanos aparentemente insolubles (como hacer frente a la falta de vivienda, a la creación de riqueza o la mejora del medio ambiente).

Resaltan en el estudio interno de Arqui magazine que la Ciudad Creativa no es sólo de los artistas y los que participan en la economía creativa, que son creativos; a pesar de que desempeñan un papel importante, la creatividad puede venir de cualquier fuente, incluyendo cualquier persona que se ocupa de cuestiones de una manera inventiva ya sea un trabajador social, una persona de negocios, un científico o un servidor público. Todos los ciudadanos puede hacer que lo extraordinario ocurra si se les da la oportunidad.